
Hasta ahora, si queríamos poner un texto con una fuente que no todos tienen en su ordenador, debíamos crear una imagen o generarla con Adobe Flash. Ahora el estándar CSS3 permite introducir una fuente en una página web, de forma que podemos utilizar casi cualquier fuente que nuestro diseño necesite.
Se trata de una de las At-Rules (Reglas@) que introduce y estandariza ya el CSS2, pero que ha llegado a su cúlmen con CSS3.
No todas las fuentes de pago pueden ser integradas con este método. Únicamente se aceptan las TTF (True Type Font) y las OTF (Open Type Font). Pero si no quieres convertirlas tu mismo, o no tienes la licencia, puedes encontrarlas (algunas libres) en: http://www.fontsquirrel.com.